ceremonia egipcia, el difunto vuelve a la vida.

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El rito de la «Apertura de la Boca» en el Antiguo Egipto: estudio bucodental de una cabeza egipcia momificada

La curiosa ceremonia egipcia de la apertura de la boca: el difunto vuelve a la vida

Hoy no es un día cualquiera, tanto 22 de febrero como 22 de octubre, de todos los años ocurre el mismo fenómeno: el sol entra en el templo de Ramsés II e ilumina las estatuas internas, algo que fue diseñado hace más de 3.000 años. En este caso es 22 de febrero y fui invitada a una recreación de uno de los más importantes rituales funerarios del antiguo Egipto. El faraón, siempre fue el que garantizaba el orden sobre el caos, cuando muere debe reunirse con los dioses en la vida eterna.

Ritual de «La aperutra de boca»

El proceso de momificación duraba 70 días, la momia real (en este caso un hombre el cual actúa para la representación visual de esta celebración) es colocada en una embarcación, a la cabeza de un conjunto de pequeños barcos, que la llevará Nilo arriba hasta su último lugar de reposo: el Valle de los Reyes, al occidente de Tebas, la capital del país. En una de las flotas me dirijo, veo como nos despedimos de las orillas del rio Nilo donde los súbditos (actores) nos despiden como último saludo a su soberano. Me transmite cierta calidez y amor ver la devoción del pueblo a su faraón. Por otro lado, es impresionante el nivel de infraestructura y tiempo que se tomaban para que su alma perdure hasta la eternidad. Los barcos si bien son pequeños son cómodos y al mirar alrededor noto que todos los invitados están más que fascinados de vivir esta única experiencia.

Tras desembarcar, el ataúd con la momia es colocado sobre una plataforma impulsada por dos bueyes atados con sogas a ella. caminamos detrás de la misma y no puedo evitar sentirme un tanto culpable al ver el uso de animales, hasta el día de hoy, en teatralidades o ceremonias como esta. En la tumba logró ver varios sacerdotes de cabeza afeitada que llenaban el ambiente con sus cánticos e incienso muy perfumado. Otros personajes muy peculiares e interesantes fueron las «plañideras» profesionales que gritan, lloran y se desgarran las vestiduras, me hacían acordar a una madre sufriendo por sus hijos. Cierran el traslado con dos mujeres vestidas como las diosas Isis (representando la maternidad y la vida) y Neftis (diosa egipcia de la muerte, la oscuridad, la noche y la protección funeraria) que con las alas abiertas protegen al difunto. Se vestían con túnicas de lino blanco ajustadas llamadas «calairis», a menudo adornadas con plumas.

Un sacerdote pasa por mi lado derecho usando una máscara que imitaba al dios Anubis, es el antiguo dios egipcio de la muerte, la momificación y el inframundo, reconocido por su cabeza de chacal negro. Guiaba y protegía las almas en la «Duat» (el más allá) y pesaba el corazón del difunto contra la pluma de la verdad (Maat) para juzgar su vida. Di un salto del susto. En ese momento aparece un grupo de «bailarines muu«, Su nombre significa, literalmente, “aquellos que pertenecen al agua”, llevan a cabo una danza ritual ante el féretro para confirmar que el funeral puede proseguir.

Dios «Anubis», «Señor del inframundo?

Bailarines MUU

Cuando pensé que nada más podría sorprenderme, toman la momia en su interior, en este caso el actor se pone de pie con ayuda de los supuestos sacerdotes y frena delante de la puerta de la sepultura para llevar a cabo el rito más importante de todos, el que permitirá al difunto recuperar todos sus sentidos «la apertura de la boca y de los ojos». La muerte no era el final, sino el principio de una nueva vida que duraría eternamente.

Los sacerdotes usan elementos hechos con hierro, y escucho como una mujer a mi izquierda explica que se pensaba que este material era enviado por los dioses.  un bastón en forma de cola de pez llamado «peseshkef» y un cuchillo decorado con la cabeza de una serpiente llamado «uerhekau«. Tocaron los miembros y órganos que debían volver a la vida, ojos, nariz, oídos y boca.

—” AHORA que el fallecido recuperó sus sentidos, sacrificaremos a uno de los bueyes”

Sentí mi corazón acelerarse y se escucharon suspiros de asombro alrededor. Como el difunto ya podía comer y beber, se le presentaban una serie de ofrendas de alimentos y una copa con agua. Claramente el buey no fue sacrificado, sino que se dramatizo usando agua roja como sangre.

Anuncian que el ritual está llegando a su fin y colocan “el libro de los muertos”, UN texto funerario, EN EL ataúd y lo llevan a la cámara. Los sacerdotes recitan una letanía o rezo y purifican el lugar con incienso y agua lustral, creada con cenizas de vaca roja El faraón ya puede descansar en paz.

«Libro de los muertos»

Puedo decir que fue una experiencia especialmente inmersiva, los aromas del incienso, la vestimenta de los actores, la puesta en escena desde el sarcofago hasta los barcos y los sonidos de llanto tanto como la música de los bailarines lograron transportarme totalmente. Fue emocionante y conmovedor. Tras conversar con uno de los organizadores me comentó que nunca habían hecho una recreación del estilo y que su idea era innovar la celebración, tuvo muy buenas repercusiones y evaluaran repetirlo para la próxima fecha. Recomiendo e insisto en participar de la experiencia la proxima fecha.