“Mosaico de 1700 años confirma la presencia de mujeres en arenas romanas”

Tras el redescubrimiento de un mosaico de 1700 años de antigüedad de Reims, Francia, el investigador Alfonso Mañas recientemente expone la prueba precisa de la participación de las mujeres en las arenas y cacerias romanas.

Recorte de Mosaico de Reims, siglo III. Hallado en Reims en 1860

El mosaico fue descubierto originalmente en 1860 en la actual Reims, Francia, la cual en la antigüedad era una importante ciudad romana llamada Durocortorum. Medía aproximadamente 11 por 9 metros y presentaba una compleja disposición de medallones que representan escenas del anfiteatro. La figura sostiene un látigo, está junto a un leopardo y parece conducirlo hacia otro cazador. Aparece con el pecho descubierto y con senos definidos, una elección artística intencional que no se observa en ninguna de las figuras masculinas del mismo mosaico romano. En la imagen acompañan gladiadores, animales salvajes y cacerías escenificadas.

La obra fue destruida durante un bombardeo en la Primera Guerra Mundial en 1917, quedando solo dibujos del siglo XIX realizados por el arqueólogo Jean-Charles Loriquet. Tras décadas en el olvido el investigador Alfonso Mañas, de la Universidad de California, Berkeley, emprendió la tarea de reexaminar esos dibujos y publicó sus hallazgos en «The International Journal of the History of Sport«. 

(a) La mujer, dibujo basado en “Loriquet” 1862: lámina IX, n.º 11. (b) Detalle que muestra que se representan pechos femeninos. (International Journal of the History of Sports)

Mañas identificó una figura dentro de uno de los medallones que había sido interpretada erróneamente como un hombre o un gladiador cómico. El descubrimiento nos otorga la única representación visual conocida evidenciando a las mujeres en la arena. Se encuentran referencias escritas sobre este tipo de escenas pero nunca una imagen confirmada de una cazadora. Sumándole valor y relevancia al mosaico. 

En los espectáculos romanos las mujeres eran prisioneras condenadas a exhibiciones públicas sin armas y destinadas a morir. Aunque apartir del año 107 d.C., surgen las gladiadoras, o gladiatrix, el emperador Trajano, conocido por buen general y por expandir el imperio romano, vio en estas mujeres combatientes una oportunidad para ofrecer un espectáculo nuevo y exótico al pueblo de Roma. La mujer del mosaico usa un arma y participa en una cacería. Esta figura representa a una venatrix, cazadora de bestias entrenada para luchar contra animales salvajes en cacerías conocidas como venationes. Aunque también podría ser una succursora, asistente encargada de dirigir a los animales hacia otros cazadores para el golpe final. Se trataba de una actuación profesional ya que dicho puesto requiere entrenamiento y precisión. La decisión de representarla con el torso descubierto fue una forma deliberada de hacer ver su género al público.

Antes de esta identificación, los historiadores creían que la presencia de cazadoras de bestias fue breve, principalmente entre el reinado de Nerón en el siglo I d.C. y principios del siglo II. Tras el siglo II no hay evidencias escritas o visuales. El mosaico de Reims fue fechado en el siglo III d.C modificando esta cronología.


© 2025 todos los derechos reservados. Diseñado con WordPress.